
¿Cómo hablar con el merecido sarcasmo sobre un tema acerca del cual se ha escrito tanto y tan sarcásticamente? No lo se pero tengo que desahogarme, así que aviso sobre los peligros ineherentes a la lectura que sigue: cualquier persona con algún tipo de respeto por estas fechas o por el ser humano en general, por favor, que se abstenga de su lectura, y va en serio.
Pues esto no es un artículo de opinión ni un tratado científico, ni un artículo en "el jueves". Es sólo un torrente de ideas incoherentes que intentan plasmarse en estas lineas, sin ninguna intención aparte de la de existir. No es mi intención siquiera el hablar sobre la Semana Santa. Lo he puesto como título porque era el tema que se me ha venido a la mente al empezar a escribir, pero por mucho que pueda alejarme a lo largo de la disertación de tan entrañable (y nada comentado) tópico, ese será el título que veáis.
La Semana Santa. Una festividad entrañable, por cuanto que es una de las más importantes según la iglesia católica. Creo que la que ellos consideran más especial, ya que dicen que si jesús no hubiera resucitado, toda la mierda por la que tuvo que pasar no hubiera servido de nada, hubiera sido uno más y no tendríamos estos dias de fiesta en el curro (los que los tienen). Lo que a mi me llama la atención es que, siendo su fiesta más hipócrita (a mi entender, ya que lo que yo veo como importante de la vida de jesús fue su vida y no su muerte), es una fiesta muy sincera por parte de los feligreses, y os diré por qué pienso así: Todo el mundo celebra el nacimiento de los seres queridos, y por eso es normal celebrar la navidad (dejando de lado el escabroso tema de la concordancia de fechas). Pero la realidad es que en navidad la gente sí que dice celebrar el nacimiento de jesús, todos dicen que quieren ser mejores personas, y ese tipo de pamplinadas que no se cree nadie pero que todos fingimos creer de los demás para que se crean lo nuestro. Lo dicho: hipocresía
Pero la semana santa no: es una época de sinceridad en la que todos reconocemos que lo que pretendemos es pasarlo bien y disfrutar de unos días de ¿merecido? descanso tranquilidad y sosiego. Sólo unos pocos dicen sentir la Semana Santa, el peso de la responsabilidad de la muerte de jesús sobre sus hombros, y lo sienten de verdad (como para no sentirlo, con lo que pesan esas imágenes que llevan, que a ver si aplican de una vez la tecnología y empiezan a llevar imágenes holográficas). Además esta noble gente nunca se siente sola, siempre les acompaña una muchedumbre que por el dia abarrota las calles de las típicas (que significa "enormemente caras") ciudades en que se dan estos actos, y por las noches, en un loable gesto de sacrificio, se aguantan la risa que les produce el ver a un grupo de abnegados costaleros pasándolo fatal.
Pasándolo fatal en nombre de una religión que, como toda buena doctrina de control de masas, alaba el sufrimiento sin sentido y critica el libre albedrío, pues si dios nos dio el regalo de ser libres, nos lo dio para que nosotros entregáramos ese precioso regalo al primer cantamañanas que nos dijo que el que no le obedeciera iría al infierno. Al fin y al cabo, lo importante de la religión no es lo que predicaba jesús, eso sólo lo hacía para llamar la atención. Según la iglesia, la semana santa es la fiesta más importante de la cristiandad, pues si no hubiera muerto de forma tan aberrante para luego resucitar, no habría sido el hijo de dios. ¿Que decía "amaos los unos a los otros"? Pues ahí estaba la iglesia para seguir su palabra: vamos a crear la santa inquisición. Sí, lo se, esto último se sale del tema aún más de lo habitual en mi, pero es que vi hace poco "el nombre de la rosa" y no he podido evitar hacer una pequeña mención al tema.
A lo que iba es que sin pretenderlo, el que más o el que menos, hacemos lo que nos ordenan: las agencias nos ordenan viajar, y la iglesia pasarlo mal en recuerdo de lo mal que lo pasó jesus por nosotros (que yo pienso que, si lo que quería era salvarnos, para honrar su memoria tendríamos que ser felices, y no al revés, ¿no? ¿pasarlo mal no es como decir: tú lo pasaste mal pero no sirvió de nada porque yo voy a intentar pasarlo mal también?) Así que pillamos el coche, nos dejamos media vida en la carretera (algunos, muy devotos, se la dejan entera) o embarcamos en un cómodo avión destino a una masificada sevilla, tal y como manda El Señor (el Señor Paco, el de Pastón Viajes) y nos pasamos unos dias horribles en los que nos dejamos un dinero que estaría mejor invertido en comida para mesas (sigue siendo tirar el dinero, pero al menos sin padecerlo) y que, de tanto adornar a la hora de hablar de ellos, nos convencemos a nosotros mismos de que fueron geniales.
Así, el año siguiente, volvemos a caer en la trampa. Y si alguien tiene algo de memoria y consigue recordar el via-crucis del año anterior (y no el que fue a ver, sino el que padeció por verlo), y dice "este año, nos quedamos en casa tranquilamente a disfrutar de unos dias en los que la ciudad se queda al fin vacía", tiene que rectificar, y olvidar, porque nadie más recuerda lo mal que se pasa, todos se han vuelto a dejar comer el tarro, y el vecino te pregunta: "pero y lo bien lo pasateis el año pasado, como no vas a repetirlo?" Y tienes dos opciones: confesar que mentiste (antes muerto) o darle la razón y por el maldito orgullo que nos caracteriza volver a las andadas.
Por tanto, id ensayando vuetro papel en el fantástico teatro de la vuelta a la realidad, invéntate una Semana Santa más fantástica que la que se inventará tu compañero de trabajo, y al menos el año que viene te quedará el consuelo de que tu "amigo" pepe se va a dejar aún más dinero que tú en el afán de pasar por fin una Semana Santa agradable, tanto como la tuya del año anterior.
Pues esto no es un artículo de opinión ni un tratado científico, ni un artículo en "el jueves". Es sólo un torrente de ideas incoherentes que intentan plasmarse en estas lineas, sin ninguna intención aparte de la de existir. No es mi intención siquiera el hablar sobre la Semana Santa. Lo he puesto como título porque era el tema que se me ha venido a la mente al empezar a escribir, pero por mucho que pueda alejarme a lo largo de la disertación de tan entrañable (y nada comentado) tópico, ese será el título que veáis.
La Semana Santa. Una festividad entrañable, por cuanto que es una de las más importantes según la iglesia católica. Creo que la que ellos consideran más especial, ya que dicen que si jesús no hubiera resucitado, toda la mierda por la que tuvo que pasar no hubiera servido de nada, hubiera sido uno más y no tendríamos estos dias de fiesta en el curro (los que los tienen). Lo que a mi me llama la atención es que, siendo su fiesta más hipócrita (a mi entender, ya que lo que yo veo como importante de la vida de jesús fue su vida y no su muerte), es una fiesta muy sincera por parte de los feligreses, y os diré por qué pienso así: Todo el mundo celebra el nacimiento de los seres queridos, y por eso es normal celebrar la navidad (dejando de lado el escabroso tema de la concordancia de fechas). Pero la realidad es que en navidad la gente sí que dice celebrar el nacimiento de jesús, todos dicen que quieren ser mejores personas, y ese tipo de pamplinadas que no se cree nadie pero que todos fingimos creer de los demás para que se crean lo nuestro. Lo dicho: hipocresía
Pero la semana santa no: es una época de sinceridad en la que todos reconocemos que lo que pretendemos es pasarlo bien y disfrutar de unos días de ¿merecido? descanso tranquilidad y sosiego. Sólo unos pocos dicen sentir la Semana Santa, el peso de la responsabilidad de la muerte de jesús sobre sus hombros, y lo sienten de verdad (como para no sentirlo, con lo que pesan esas imágenes que llevan, que a ver si aplican de una vez la tecnología y empiezan a llevar imágenes holográficas). Además esta noble gente nunca se siente sola, siempre les acompaña una muchedumbre que por el dia abarrota las calles de las típicas (que significa "enormemente caras") ciudades en que se dan estos actos, y por las noches, en un loable gesto de sacrificio, se aguantan la risa que les produce el ver a un grupo de abnegados costaleros pasándolo fatal.
Pasándolo fatal en nombre de una religión que, como toda buena doctrina de control de masas, alaba el sufrimiento sin sentido y critica el libre albedrío, pues si dios nos dio el regalo de ser libres, nos lo dio para que nosotros entregáramos ese precioso regalo al primer cantamañanas que nos dijo que el que no le obedeciera iría al infierno. Al fin y al cabo, lo importante de la religión no es lo que predicaba jesús, eso sólo lo hacía para llamar la atención. Según la iglesia, la semana santa es la fiesta más importante de la cristiandad, pues si no hubiera muerto de forma tan aberrante para luego resucitar, no habría sido el hijo de dios. ¿Que decía "amaos los unos a los otros"? Pues ahí estaba la iglesia para seguir su palabra: vamos a crear la santa inquisición. Sí, lo se, esto último se sale del tema aún más de lo habitual en mi, pero es que vi hace poco "el nombre de la rosa" y no he podido evitar hacer una pequeña mención al tema.
A lo que iba es que sin pretenderlo, el que más o el que menos, hacemos lo que nos ordenan: las agencias nos ordenan viajar, y la iglesia pasarlo mal en recuerdo de lo mal que lo pasó jesus por nosotros (que yo pienso que, si lo que quería era salvarnos, para honrar su memoria tendríamos que ser felices, y no al revés, ¿no? ¿pasarlo mal no es como decir: tú lo pasaste mal pero no sirvió de nada porque yo voy a intentar pasarlo mal también?) Así que pillamos el coche, nos dejamos media vida en la carretera (algunos, muy devotos, se la dejan entera) o embarcamos en un cómodo avión destino a una masificada sevilla, tal y como manda El Señor (el Señor Paco, el de Pastón Viajes) y nos pasamos unos dias horribles en los que nos dejamos un dinero que estaría mejor invertido en comida para mesas (sigue siendo tirar el dinero, pero al menos sin padecerlo) y que, de tanto adornar a la hora de hablar de ellos, nos convencemos a nosotros mismos de que fueron geniales.
Así, el año siguiente, volvemos a caer en la trampa. Y si alguien tiene algo de memoria y consigue recordar el via-crucis del año anterior (y no el que fue a ver, sino el que padeció por verlo), y dice "este año, nos quedamos en casa tranquilamente a disfrutar de unos dias en los que la ciudad se queda al fin vacía", tiene que rectificar, y olvidar, porque nadie más recuerda lo mal que se pasa, todos se han vuelto a dejar comer el tarro, y el vecino te pregunta: "pero y lo bien lo pasateis el año pasado, como no vas a repetirlo?" Y tienes dos opciones: confesar que mentiste (antes muerto) o darle la razón y por el maldito orgullo que nos caracteriza volver a las andadas.
Por tanto, id ensayando vuetro papel en el fantástico teatro de la vuelta a la realidad, invéntate una Semana Santa más fantástica que la que se inventará tu compañero de trabajo, y al menos el año que viene te quedará el consuelo de que tu "amigo" pepe se va a dejar aún más dinero que tú en el afán de pasar por fin una Semana Santa agradable, tanto como la tuya del año anterior.

4 comentarios:
Hummm, uno que se ha quedado tranquilamente en casa no puede estar más de acuerdo contigo.
Quedarse, aunque se trabaje, tiene muchas ventajas.... la ciudad sólo para ti, si vas a una sesión de cine temprana, toda la sala es para ti.
Respecto a la semana santa, pues que quieres que te diga, tienes y no tienes razón. La religión, bien es cierto que se ha empleado, y se emplea, para controlar a la gente, pero eso no tiene nada que ver con la fé (Que de hecho, esta última tampoco tiene nada que ver con la iglesia).
En ese sentido, tengo una trilogía que creo que te encantaría (la trilogía de hyperion, de Dans Simmons)
Y tienes razón, no deja de ser chocante que se celebre la semana santa justo en la fecha de la fiesta celta Fertilidad de Cosecha... pero eso son cosas históricas, que no acaban de venir a cuento.
Yo me he pasado los días durmiendo, comiendo, jugando a la play y paseando por una playa lluviosa :-) Me da igual lo que fuera... con tal de tener días para hacer lo que me diera la gana... Y... no se... hace tiempo que no me rayo pensando los significados de las cosas religiosas así que... mmmmmh... paso palabra.
Por cierto, podrías probar a poner la letra en negrita porque... al ser roja sobre negro cuesta un poco de leer, no?... digo... es sugerencia, puede ser deshechada como si nada sin problema.
BECHOOOOOO
no es que la desestime como si nada, es que son los colores por los que me siento representado
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