jueves, 29 de marzo de 2007

sinceridad

Sinceridad: una de tantas palabras cuyos límites cuesta definir. Cuando se pasa de ser una persona sincera a ser un bocazas? ¿Cuantas veces no hemos perdido a alguien por ser demasiado sinceros con esa persona?
Puede ser por haberle dicho lo malo... o lo bueno que pensamos o sentimos, pero el caso es que a pesar de que desde siempre nos han dicho que hay que ser sinceros, cuando lo eres la cagas. Hay quien dirá que ser sincero es no mentir, pero si estamos acompañados, no nos expresamos sólo con la palabra, también con los gestos, con nuestras actitudes, y por diplomacia o cortesía, estamos habituados a mentir con el lenguaje corporal.
El mismo problema existe con tantas otras palabras, no sólo con la sinceridad. El lenguaje es incompleto, nuestra capacidad de expresarnos, aún más. Queremos delimitar con claridad cada palabra, cada concepto.... y cuando lo conseguimos, en lugar de intentar aprovechar un concepto o idea claro al fin, nos lanzamos a la aventura de echar por tierra esos límites. Difuminarlos, buscamos la ambigüedad en lo definido y la definición en lo ambiguo.
y si sólo nos limitáramos al lenguaje.... supongo que es el precio que hemos tenido que pagar para sobrevivir como especie: el inconformismo: si una especie sin garras, lenta, sin notables habilidades físicas ha sido capaz de extenderse por todo el mundo yo creo que es graciasa que lo queremos todo... y no somos felices con nada
Tanto es así, que las religioneshan tenido que decirnos que no hay peor pecado que el suicidio. Tan desesperados estamos que el miedo al infierno es lo único que ha evitado suicidios masivos, tan ansiosos de descansar.... pero nos obligan a seguir adelante: no ya por nosotros, sino por el daño que haremos a los que quedan atrás, y yo me pregunto: si antes o despues vamos a morir y a causar ese sufrimiento, ¿no será mejor hacerlo cuanto antes, sin dolor, y sin seguir estando hasta los cojones de este puto mundo ni un día más? No, es mejor joderse y seguir adelante; lo que los demás quieren es a ver si hay suerte y palman antes que el presunto suicida, a ver si asíse libran de pasarlo mal ellos, y el otro, el que quería dejar de sufrir de una puta vez, el que sigue aquí, atado por la responsabilidad del sufrimiento de lo demás, que encima tenga que pasarlo mal por la pérdida y la envidia.
Donde está la sinceridad esa? Una mentira más, como la felicidad o el amor. Afortunadamente hay un amplio grupo de gente que se ha resignado a no ser felices y se conforma con intentar no pensar, y si piensan, tener un pensamiento positivo: mira ese/a que... mal viste, que gord@ está, que mal le van las cosas.... bendita puta television alienante.
Y por supueto siempre quedan los soñadores: antes buscaban el grial, ahora están convencidos de que pueden ser felices.
Y me diréis que a santo de qué coños viene toda esta perorata en un tema cuyo título es "sinceridad". Pues que existe otro grupo que prefiere dedicarle unas cuantas horas al día a mandarlo todo a la mierda y a regodearse pensando en la mierda que es todo, y se debe tambien a que he tonado la decisión de dejar libre mi mente y poner lo que le nazca sin barreras ni censuras. Pero no os creais que esta es mi forma perpetua de pensar. Son ratos, pero que son tan parte de mi como los optimistas y alegres, aunque según estoy escribiendo esto, yo diría que esta es mi parte sincera